Oi Lince, mañana será un mes desde que no conversamos, pensé mucho en lo que estás pasando, sin mentir todos los días, lo peor también sueño contigo casi todas las noches, los primeros días de la ausencia, sin poder verte, fueron notables, la sensación de nostalgia era avasalladora, era ese dolor de la pena, con un laberinto de sensaciones y sentimientos que muchas veces terminaron en oraciones para que haya salida a tal hecatombe, muchas veces quería estar a tu lado apoyando aunque sea con una palabra pero en mi situación y con lo que escuche de tus labios no era apropiado, pensé mucho en las personas que dependían de ti, la pregunta en mi cabeza ¿cómo estarán? pero también pensaba quizás ellos sean el mayor soporte y apoyo en este momento, nunca faltaron amigos, familia en tu vida, que seguramente brindo un poco de tranquilidad.
Pienso que las personas se hacen más fuertes con los problemas y cuando hay más necesidad son mucho más creativas logran cosas increíbles, sin mencionar el hecho de que estás situaciones nos enseñan mucho más de lo que pensamos, recuerdo que aprendí mucho en mis mayores momentos de dolor, valore mucho más a las personas que tenía cerca, logre ponerme en el lugar de otras personas, son momentos de reflexión, haciendo un análisis del contexto estoy segura que regresarán, con tiempo, en estos tres meses que quedan entiendo que es muy difícil conseguir otro lugar, todo empieza en enero y sigue su proceso, desde el fondo de mi corazón deseo que pronto se arreglen las cosas para você.
Eu sinto sua falta mais do que nunca, talvez não apresentar no corpo para cuidar de você, na distância que você tem sempre, difícil de esquecer que eu tenho uma parte de você dentro de mim.
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